
Durante años nos preocupamos por mantener las redes separadas, porque nadie tocara el SCADA desde fuera, por actualizar el antivirus del servidor cuando se podía. Pero ahora hay un nuevo invitado en la planta: la IA. Y con ella, un nuevo quebradero de cabeza: ¿cómo la protegemos?
Porque ya no hablamos de proteger solo los datos. Ahora hablamos de proteger el conocimiento, el modelo que se entrena con años de experiencia, sensores, errores de calidad, patrones de fallo… y que si alguien lo roba (o peor, lo manipula), puede dejarte produciendo mal sin que te des cuenta hasta dentro de semanas.
Sí, la IA te puede ayudar a anticipar paradas, mejorar el consumo energético o detectar piezas defectuosas. Pero también te puede jugar en contra si alguien consigue meterle mano al modelo.
¿Qué se puede hacer? Ir por capas. Siempre por capas.
Samuel Prescott, de Emerson, lo dijo claro: la ciberseguridad industrial tiene que ser una defensa en profundidad. Y esto no es un eslogan de marketing. Es una necesidad real cuando trabajas con sistemas que no puedes reiniciar en cualquier momento ni dejar “en mantenimiento” sin que salte media planta.
Esto va de sumar capas que te protejan, porque ninguna es perfecta por sí sola, pero juntas sí marcan la diferencia.
Empecemos por lo básico (que nunca es tan básico)
- Seguridad física. Sí, sí, lo de siempre: puertas cerradas, armarios con llave, cámaras. Pero te sorprendería la de veces que el IPC está en el mismo armario donde el operario carga el móvil.
- Verificar los modelos. Cada modelo entrenado tiene unos pesos. Un hash de esos pesos permite comprobar que nadie ha metido mano. No cuesta nada hacerlo… hasta que no lo haces.
- Datos limpios. Si alimentas el modelo con datos raros o manipulados, vas a tener un modelo que toma decisiones erróneas. Y lo peor: ni siquiera sabrás por qué.
- Protocolos seguros. OPC UA, MQTT, sí, están bien. Pero si no los configuras con certificados, cifrado y autenticación, es como dejar la puerta abierta y poner un cartel que dice “No pasar, por favor”.
- Usuarios identificables. Nada de “admin/admin”. Nada de “usuario planta”. Cada técnico con su cuenta. Y si puedes, doble factor. ¿Molesto? Sí. ¿Más seguro? También.
El hardware importa, y mucho
No vale cualquier IPC para correr IA en planta. Necesitas algo que aguante polvo, temperatura, vibración… y que tenga potencia. Emerson, por ejemplo, tiene sus PACSystems IPC (6010, 7010, 8010) que están preparados para eso. Además, se pueden ampliar con GPU o NPU, lo cual es imprescindible si vas a procesar datos en tiempo real sin mandar nada a la nube.
Y si los usas con PACEdge, mejor. Ya viene con herramientas para analíticas, dashboards y despliegue de modelos, pero lo importante es que el sistema se mantiene actualizado y seguro sin que tengas que hacer malabares.
¿Y el software? Bien, pero ojo con lo que instalas
La mayoría de soluciones de IA llevan librerías open-source. ¿Está mal? No. ¿Es un riesgo si nadie las mantiene? Absolutamente.
Puedes encargarte tú mismo de monitorizar y actualizar todo lo que utilizas (desde el sistema operativo hasta cada paquete de Python). Pero seamos sinceros: si tienes un equipo de tres personas y una planta con 70 máquinas, eso no va a pasar.
Por eso muchas empresas prefieren trabajar con soluciones cerradas o empaquetadas donde el proveedor se encarga de eso. Y no porque les guste pagar más, sino porque delegar esa parte puede ser más seguro y menos costoso a la larga.
Modelos cerrados ≠ modelos seguros
Otra cosa: no por usar un modelo cerrado estás más protegido. De hecho, si no sabes con qué datos se entrenó ni cómo responde ante ciertos escenarios, te estás jugando mucho. Lo ideal es trabajar con modelos conocidos, abiertos, probados por la comunidad. Cuanto más se usan, más fallos se detectan y se corrigen.
No es paranoia. Es prevención.
El día que alguien intente entrar a tu red o tocar tu modelo, no te van a avisar. No va a sonar ninguna alarma. Y cuando te des cuenta, quizá llevas una semana produciendo piezas fuera de tolerancia.
La defensa en profundidad no es una moda ni un capricho de los de IT. Es lo que hace que puedas dormir tranquilo sabiendo que, aunque falle una capa, hay otra cubriéndote las espaldas.
Porque proteger la inteligencia artificial no es solo proteger datos. Es proteger el valor real de tu planta, lo que te diferencia de la competencia.
Contáctanos para conocer más sobre las soluciones PACSystems de Emerson y como maximizar la eficiencia de tus sistemas. Pide una cita ahora mismo con nuestros consultores y no olvides de suscribirte a nuestra newsletter para estar al tanto de las últimas novedades de la industria 4.0. ¡Contacta con nosotros hoy mismo!
¿Te interesa este tema?
Habla con nuestro equipo de expertos en automatización industrial.
Contactar con un experto